
Un chistosito oriundo de San Javier, dando el ejemplo a los más pequeños no encontró nada más entretenido que llamar a bomberos de Talca y la localidad donde vivía para hacer bromas con falsas alarmas.
El individuo, que por si fuera poco tenía 37 años (bastante peludito), y fue capturado por uniformados. En su poder se encontraron ni drogas ni armas, sino una gran cantidad de números de teléfono de distintos cuerpos de bomberos.
Este miércoles será sometido al control de detención, donde la pena máxima es de, irónicamente, prisión en su grado mínimo, que va desde 61 a 540 días.
Linda las fechorías que hacía el chistocito. Un verdadero ejemplo para la sociedad.
VIA: EMOL










Es que la cantidad de pelotudos que hay en este país está batiendo todos los récords. Este pelotas debe ser de la minúscula minoría q recibe sanción, ¿pero cuantos otros hacen lo mismo impunemente?