
A estas alturas todos sabemos quién Diego Schmid-Hebbel Nehus (y si no lo sabes, haz click acá), porque los medios se han esmerado es dar a conocer su asesinato por parte de un tal Ruz, quien pretendía asaltar a su novia, pero el que terminó sin vida fue el joven de 25 años.
Acá me agarro porque será polémico lo que diré a continuación, manteniendo el respeto por la familia y el fallecido. No puede dejar de molestarme la excesiva, muy por sobre lo normal cobertura por su asesinato. Era un joven como cualquier otro; en La Pintana mueren jóvenes, en Cerro Navia también, en Santiago Centro también mueren personas todos los días. Ayer murió un hombre al caer al metro en la estación Las Rejas, pero ningún medio salvo terra.cl cubrió la noticia que mantuvo paralizada la Línea 1 a eso de las 19:20 horas.
Y acá pasa que gana el que tiene mejor apellido, el que tiene familia con amigotes políticos. Siento ser tan duro, pero las cosas son así. A lo medios les importa un carajo que se muera alguien de apellido gonzález y viva en la zona poniente, porque eso no genera el mismo impacto que cubrir algo donde una persona de apellido gringo/europeo esté envuelta, aunque claro, a veces hay excepciones como los ajustes de cuentas o el narcotráfico y los inocentes que mueren a manos de armas o balaceras.
Y no tiene nada de malo que candidatos presidenciales y políticos se aparezcan en el funeral, las intenciones de aquello no las conocemos, aunque en algunos casos puede parecer simple oportunismo.
El deber de informar de los medios sobrepasa un punto crítico, y éste es un ejemplo. Cuando la noticia se vuelca en una suerte de preferencia-por-clases creo que estamos tomando un muy mal camino. Mi intención, nuevamente digo, no es hacer una crítica resentida, sino analizar la objetividad con que los medios realizan estas coberturas.
Mi pésame a la familia, y un tirón de orejas a los medios.

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